¿Qué es este estilo?
La arquitectura bioclimática diseña con orientación, sombra, ventilación, inercia térmica, humedad y vegetación. Su objetivo es lograr confort usando primero recursos pasivos.
No depende de una estética única. Puede parecer tradicional o moderna, pero siempre revela una lectura cuidadosa del clima.
El confort no es una temperatura universal fija. Velocidad del aire, humedad, radiación, ropa y adaptación del usuario modifican la percepción. Un patio nocturno funciona de manera distinta en clima seco que en uno húmedo; una masa térmica puede estabilizar el día o retener calor durante una ola prolongada. Por eso cada estrategia debe derivarse de datos locales y patrones reales de ocupación.
La forma urbana modifica el microclima. Relación entre altura y calle controla sombra; árboles enfrían mediante evapotranspiración; superficies permeables gestionan lluvia; densidad afecta viento. Una vivienda bien orientada puede fallar dentro de una isla de calor sin vegetación. Por eso la bioclimática conecta habitación, edificio y barrio, y requiere coordinación más allá de la parcela individual.






